El conflicto divino
Al comienzo de la Odisea, los dioses del Olimpo no están de acuerdo sobre el destino de Ulises. Mientras Zeus, Atenea y Hermes abogan por que el héroe regrese a Ítaca tras sus largas pruebas, Poseidón se muestra reacio.
Motivo de la ira de Poseidón
El dios del mar guarda rencor porque Ulises cegó a su hijo, el cíclope Polifemo, en la isla de los lotófagos. Por ello, Poseidón desea castigar al mortal y obstaculizar su vuelta a casa.
La postura de los demás dioses
Atenea, protectora de Ulises, intercede en varias ocasiones para mitigar la cólera del mar. Hermes, como mensajero, lleva la ayuda divina que permite al héroe superar peligros. Zeus, aunque neutral, permite que los designios de los demás dioses se desarrollen, siempre que no alteren el orden cósmico.
Así, el enfrentamiento entre Poseidón y el resto del panteón constituye una de las tensiones centrales que impulsa la trama de la epopeya.