Orígenes del culto a Isis
El culto a Isis surgió en el Antiguo Egipto como una religión monoteísta centrada en la diosa Isis, considerada la esposa de Osiris, el dios del inframundo.
Isis era venerada como protectora de mujeres y niños, y también se le atribuían poderes de magia y curación.
Difusión del culto
Durante el Imperio Romano, el culto a Isis se expandió por todo el territorio romano y alcanzó otras regiones del mundo mediterráneo. Mantuvo su popularidad hasta la aparición del cristianismo, que finalmente desplazó a la adoración tradicional.