Colonización española
Los españoles instauraron un dominio colonial que duró más de tres siglos. Imponían su lengua, religión, leyes y costumbres, lo que provocó la erosión de gran parte de la cultura e identidad indígena.
Alteración económica
Se introdujeron nuevas formas de trabajo y producción, como el sistema de encomiendas, que obligaba a los aztecas a laborar en haciendas españolas. Esto generó explotación y una profunda reconfiguración de la economía tradicional.
Enfermedades devastadoras
Enfermedades como la viruela, el sarampión y el tifus, traídas por los europeos, diezmaron a la población azteca, que carecía de inmunidad. La mortalidad masiva redujo drásticamente su número.
Pérdida de tierras
Gran parte del territorio azteca fue repartido entre los colonizadores y sus seguidores mediante encomiendas y latifundios, provocando desplazamiento y desintegración de comunidades.
Supresión cultural
La autoridad española prohibió prácticas religiosas, la escritura náhuatl y otros rasgos distintivos de la cultura azteca. Muchos códices y objetos se destruyeron, ocasionando una pérdida irreparable de conocimiento.
Resistencia indígena
Los aztecas organizaron rebeliones y levantamientos contra el dominio español, pero ninguno logró revertir la conquista.
Estructura social colonial
Se estableció una jerarquía donde los peninsulares ocupaban la cúspide, seguidos por criollos, mestizos y, finalmente, los indígenas en la base. Esta estratificación perduró durante siglos y marcó la dinámica social de México.