Los pochtecas, los comerciantes del Imperio azteca, vestían prendas funcionales y adaptadas a sus largas travesías. Su indumentaria combinaba comodidad, resistencia y, en algunos casos, símbolos de estatus.
1. Tilma
Era una pieza rectangular de tela que se colocaba sobre los hombros y se ataba al frente o a la cintura. La tilma servía como capa, manta o incluso como refugio improvisado durante el viaje.
2. Maxtlatl
Los comerciantes varones solían llevar un maxtlatl, una taparrabos de algodón o fibras de maguey, sostenido por una faja que cubría la zona inferior del cuerpo.
3. Huipilli
Las mujeres pochtecas podían usar un huipilli, túnica suelta que llegaba a la rodilla o al tobillo, con aberturas para cabeza y brazos. A menudo estaba decorada con bordados y patrones elaborados.
4. Capa o poncho
En regiones frías o a gran altitud, los comerciantes añadían una capa o poncho sobre su ropa habitual para protegerse del frío.
5. Tocados
Para resguardarse del sol y el polvo, utilizaban turbantes o paños para la cabeza, confeccionados con algodón, plumas u otros materiales.
6. Calzado
Preferían sandalias de cuero o de fibras vegetales tejidas, que ofrecían protección y ventilación durante largas caminatas.
7. Accesorios
Llevaban bolsas o bolsillos para sus mercancías y objetos personales. Además, usaban joyería como collares, pulseras y pendientes, que señalaban su riqueza y posición social.
La vestimenta de los pochtecas también variaba según la ruta comercial y las influencias culturales de los distintos territorios del imperio.