En el siglo XVII, los sacerdotes de la Iglesia católica utilizaban una serie de hábitos que variaban según la celebración y la época litúrgica.
Principales vestimentas
- El sotana: prenda larga que llegaba hasta los tobillos, habitualmente de color negro.
- La sobrepelliz: túnica blanca y suelta que se llevaba sobre la sotana.
- El estola: banda estrecha de tela que se coloca alrededor del cuello y cae sobre los hombros.
- La casulla: capa sin mangas, amplia y decorada, usada sobre las demás vestiduras durante la Misa solemne.
- La birreta: gorro cuadrado y rígido que se sitúa sobre la cabeza.
Variaciones según la ocasión
En las misas ordinarias el sacerdote solía vestir la sotana, la sobrepelliz y la estola. En celebraciones más festivas, como la Pascua o la Navidad, se añadía la casulla, a menudo adornada con colores y bordados propios de la temporada.
Significado del hábito
El uso de estas vestiduras era una expresión de reverencia hacia Dios y los sacramentos que se celebraban. Además, distinguían al sacerdote del resto del clero y de los laicos.