Funciones del emperador romano
El emperador tenía el poder absoluto y era responsable de todos los aspectos del gobierno del Imperio romano. Entre sus principales funciones estaban:
- Legislación y justicia: crear leyes, promulgar edictos y administrar la justicia.
- Comando militar y política exterior: dirigir al ejército, planificar campañas y gestionar relaciones con otros estados.
- Economía y obras públicas: supervisar la recaudación de impuestos, el comercio y la construcción de infraestructuras como acueductos, carreteras y edificios públicos.
- Nombramiento de funcionarios: seleccionar y controlar a los altos cargos del servicio civil.
- Edictos y decretos: emitir disposiciones oficiales que regulaban la vida del imperio.
- Jefe religioso: ejercer la máxima autoridad en los cultos oficiales y en la relación entre el estado y la religión.
- Representación del imperio: ser la figura simbólica que encarnaba a Roma y a sus ciudadanos en el ámbito interno y externo.