Arquitectura temprana (siglos V–VI)
La arquitectura medieval nace tras la caída del Imperio Romano de Occidente, cuando los reinos germánicos y el cristianismo se expanden por Europa. Los primeros ejemplos aparecen en los siglos V y VI, con la consolidación de la arquitectura cristiana primitiva.
Un modelo destacado es la Basilica de San Vitale en Rávena (Italia), construida en el siglo VI. Su planta octogonal y sus mosaicos bizantinos muestran la fusión de tradiciones romanas y orientales.
Estilo románico (siglos X–XI)
Durante la Alta Edad Media, el estilo románico domina la arquitectura europea. Inspirado en la arquitectura romana, presenta muros gruesos, arcos de medio punto, bóvedas de cañón y ornamentación escultórica.
Ejemplos representativos son la Basílica de Saint‑Sernin en Toulouse (Francia) y la Catedral de Speyer en Alemania.
Estilo gótico (siglos XII–XV)
En el siglo XII surge el gótico, que lleva la arquitectura a nuevas alturas mediante arcos apuntados, bóvedas de crucería, contrafuertes voladores y vitrales luminosos.
Entre sus obras maestras destacan la Catedral de Notre‑Dame en París y la Catedral de Salisbury en Inglaterra.
En síntesis, la arquitectura medieval se inicia en los siglos V y VI con la arquitectura cristiana temprana y evoluciona a través del románico y el gótico hasta el final del siglo XV.