Armas
Arco largo
El arco largo inglés era una arma temible que jugó un papel decisivo en Crécy. Con un alcance de hasta 300 yardas (≈275 m) podía perforar la armadura a distancia. Los arqueros ingleses estaban muy entrenados y podían disparar rápidamente con gran precisión.
Vara o bastón de combate (quarterstaff)
El quarterstaff era una larga vara de madera usada por la infantería. Resultaba eficaz en combates cuerpo a cuerpo contra la caballería francesa y podía incluso derribar a los caballeros de sus caballos.
Piñas o alabardas
Los piques eran largas lanzas que la infantería utilizaba para frenar las cargas de caballería, formando una densa línea impenetrable.
Espadas y hachas
Como armas secundarias, los soldados portaban espadas para el combate cercano y hachas para romper armaduras o cortar defensas de madera.
Tácticas
Formación defensiva
El ejército inglés adoptó una posición defensiva: los arqueros se situaron al frente, respaldados por caballeros desmontados y hombres de armas. Así podían lanzar una lluvia de flechas mientras la infantería y los caballeros brindaban apoyo y protección.
Maniobras de flanco
Una fuerza combinada de caballería y arqueros bajo el mando del Príncipe Negro, Eduardo de Wales, atacó el flanco francés, creando confusión y desorganizando su avance.
Aprovechamiento del terreno
Los ingleses se colocaron en una ligera pendiente, lo que favoreció su tiro con arco. Los franceses tuvieron que atacar cuesta arriba, volviéndose más vulnerables a las flechas.
Control del campo de batalla
Gracias a formaciones disciplinadas y al uso eficaz del arco, los ingleses impidieron que los franceses lanzaran un ataque decisivo, asegurando la victoria.
La combinación de estas armas, tácticas, liderazgo y disciplina otorgó al ejército inglés una ventaja decisiva en la batalla de Crécy.