Moda femenina
Vestidos
- Vestidos largos y sueltos con cintura alta, confeccionados en telas fluidas como seda o chiffon.
- Las faldas hobble, ceñidas al tobillo y restrictivas, fueron tendencia entre 1910 y 1914.
- A partir de 1915 las faldas se acortaron hasta la rodilla y ganaron volumen, adoptando una silueta más suelta, tipo "bolsa".
- Hacia finales de la década, el dobladillo quedaba justo debajo de la rodilla.
Blusas
- Cuellos altos y mangas largas eran la norma.
- Encajes, volantes y bordados decoraban la mayoría de los modelos.
Prendas exteriores
- Abrigos largos, a menudo con forro de piel.
- Chaquetas recortadas y ajustadas.
- Capas y mantos también eran populares.
Accesorios
- Sombreros anchos y de gran tamaño, adornados con plumas, flores o cintas.
- Guantes largos, usados tanto de día como de noche.
- Velos que a veces se colocaban sobre el sombrero.
- Parasoles para protegerse del sol.
- Joyería delicada: collares, pendientes y pulseras finas.
Moda masculina
Trajes
- Trajes de tres piezas: chaqueta, chaleco y pantalón.
- El esmoquin comenzó a usarse en eventos nocturnos.
Camisas
- Camisas blancas de vestir con cuellos rígidos y puños con gemelos.
- También eran habituales los cuellos y puños desmontables.
Corbatas
- Corbatas de lazo para ocasiones formales.
- Corbatas largas también formaban parte del vestuario cotidiano.
Calzado
- Zapatos Oxford y Derby eran los más usados.
- Botas para climas fríos.
Accesorios
- Sombreros imprescindibles: bombín, bombín de fieltro y fedora.
- Relojes de bolsillo con cadena.
- Gemelos y pasadores de corbata en oro o plata, a veces engastados con piedras preciosas.
- Bastones de paseo, símbolo de estatus y elegancia.