Ruta más directa: a través de Samaria
La vía más corta cruzaba Samaria, situada entre Galilea y Judea. Aunque acortaba el trayecto, a menudo resultaba peligrosa por los frecuentes enfrentamientos entre judíos y samaritanos.
Ruta occidental: por el Jordán, Perea e Idumea
Otra alternativa consistía en seguir la margen occidental del río Jordán, pasando por Perea e Idumea. Era más larga, pero generalmente más segura que la ruta samaritana.
Ruta fluvial: por el Mar de Galilea y el Jordán
Los viajeros también podían embarcarse en una barcaza desde el Mar de Galilea y descender por el Jordán hasta Judea. Este camino era rápido y cómodo, aunque más costoso que los recorridos terrestres.
La elección de la ruta dependía del periodo del año y de la situación política vigente al momento del viaje.