Caradoc es un ancestro semilegendario de los reyes de Gwent (Gales) que vivió en el siglo V. También aparece en la leyenda del rey Arturo como uno de los Caballeros de la Mesa Redonda, bajo el sobrenombre de Breichbras («brazo fuerte»).
El nombre «Caradoc» era poco frecuente en la Edad Media, pero en genealogías y hagiografías galesas, como la Vida de San Tatheus, el término «Caradogs» parece referirse al mismo personaje. La escasez del nombre ha generado gran confusión sobre su identidad: a veces se le confunde con el héroe bretón Caratacos, con Cerdic de Wessex o con otros personajes llamados Caradoc de épocas posteriores. Según distintas fuentes, su genealogía varía: en el Mabinogion se le menciona como hijo de Llyr Marini, mientras que una leyenda bretona lo llama Caradoc el Mayor.
En los Triadas galesas aparece como uno de los ancianos caudillos que rodean a Arturo en Celliwig (Cornualles) y como uno de los Tres Caballeros de la Isla de Bretaña. Su caballo se llama Luagor («partidor de ejércitos») y su esposa, Tegau Eurfron («pecho de oro»), es citada como una de las tres jóvenes hermosas que brillan en la corte artúrica. La unión amorosa entre Caradoc y Tegau constituye, según la tradición, uno de los tres vínculos más fuertes de Bretaña, posible origen de una novela francesa del siglo XII.
Caradoc en la literatura artúrica
Caradoc figura con frecuencia en los relatos artúricos e incluso protagoniza algunas versiones, como la Vida de Caradoc incluida en el primer ciclo de Chrétien de Troyes (Perceval o el cuento del Grial). La historia, inspirada en la tradición celta, explica el origen de su apodo «Brazo‑fuerte». Según el relato, Caradoc el Mayor se casa con la bella Ysave, quien es seducida por el hechicero Eliavres. Este lanza un hechizo que hace que Caradoc confunda a su esposa con animales de granja, mientras el mago concibe un hijo. El niño recibe el nombre de su padre y, al crecer, se convierte en Caradoc el Joven, que se une a la corte de Arturo como Caballero de la Mesa Redonda.
En una prueba de decapitación, motivada por un motivo celta presente en el Banquete de Bricriu y en Sir Gawain y el Caballero Verde, Eliavres desafía a un caballero a cortarle la cabeza, prometiendo devolverla si sobrevive. Caradoc acepta; el hechicero logra volver a colocar su cabeza, pero revela que él es el padre del joven.
Venganza y pruebas de lealtad
Caradoc el Joven, consternado, emprende numerosas hazañas caballerescas. Con su mejor amigo, el señor Cador, y la hermana de éste, Guinier, descubre la infidelidad de su padre. Los dos Caradoc (el Mayor y el Joven) planifican una humillante venganza contra Eliavres, encerrándolo con su amante Ysave.
Cuando el mago intenta escapar, envuelve al brazo de Caradoc con una serpiente que le drena la vida. Cador y Guinier logran retirar la serpiente; Caradoc debe sumergir su brazo en una tina de vinagre, mientras Guinier se sumerge en leche, mostrando sus pechos. El olor al vinagre ahuyenta a la serpiente, que huye hacia Guinier; Cador la mata, pero también corta el pezón de Guinier, que más tarde será reemplazado por uno de oro. La herida deja al brazo de Caradoc permanentemente marcado, de ahí el apodo «Brazo‑corto». Finalmente, Caradoc y Guinier se casan, superan la prueba de fidelidad del cuerno y viven felices.
Esta versión aparece en los tres relatos del Primer Ciclo y en una novela de Renart, aunque abreviada. Aunque data de finales del siglo XIII, probablemente se basó en una versión galesa, pues las Triadas mencionan a Tegau por su amor y fidelidad, y describen el abrigo usado en la prueba de lealtad, que en algunas versiones sustituye al cuerno.