Extensión territorial del Imperio Romano
En su apogeo, durante el siglo II d.C., el Imperio Romano abarcó más de 5 millones de kilómetros cuadrados (aproximadamente 2 millones de millas cuadradas). Esta vasta superficie lo convirtió en uno de los imperios más extensos de la historia antigua, superando a la mayoría de sus contemporáneos.
Para ponerlo en perspectiva, su territorio era casi equivalente a la superficie total de la actual Unión Europea, lo que ilustra la magnitud del dominio romano sobre gran parte de Europa, el norte de África y el Próximo Oriente.