Indumentaria típica de un zanjador medieval
En la Edad Media, quien se dedicaba a cavar zanjas y a realizar trabajos de excavación vestía de forma práctica y resistente para afrontar las duras condiciones del terreno.
- Túnica de lino o lana de manga larga, que proporcionaba calor y protección.
- Pantalones de cuero o de paño grueso, diseñados para soportar el roce y la suciedad.
- Botas de cuero grueso, ideales para caminar sobre terrenos irregulares y húmedos.
- Sombrero de ala ancha o capucha, para resguardarse del sol y la lluvia.
- Cinturón o delantal de cuero, que servía para proteger la zona frontal de la ropa del polvo y los escombros.