Contexto histórico
El antiguo reino de Israel, situado en el Levante meridional, abarcaba territorios que hoy corresponden mayormente a Israel y Palestina.
División del reino
Tras la época de la monarquía unida bajo el rey David y su hijo Salomón, el territorio se dividió en dos reinos independientes: el Reino de Israel o Samaria en el norte y el Reino de Judá en el sur.
Práctica del monoteísmo
En ambos reinos los israelitas adoraban a Yahvé (también llamado Jehová), considerado el único Dios verdadero. Las ceremonias, sacrificios y normas religiosas se centraban en su culto, convirtiendo al Levante meridional en el escenario principal de su fe monoteísta.