Durante el Neolítico, aunque la agricultura y la vida sedentaria comenzaron a imponerse, la caza siguió siendo una fuente esencial de alimento.
Animales más frecuentemente cazados
- Ciervos
- Jabalíes salvajes
- Uro (antepasado de los bovinos modernos)
- Cabras
- Ovejas
- Alces
- Íbices
- Bisontes (en América del Norte)
- Conejos
- Lagos
- Peces de agua dulce y marina
- Aves acuáticas y aves de caza menor, como perdices y faisanes
- Moluscos y crustáceos
Estos animales constituían la base de la dieta de las comunidades neolíticas, complementando los cultivos emergentes.