Proceso de momificación de Ramsés II
La momificación era una práctica funeraria del Antiguo Egipto destinada a preparar al difunto para la vida después de la muerte. El cuerpo de Ramsés II siguió este complejo procedimiento, que combinó desecación, conservación química y simbolismo religioso.
1. Extracción del cerebro
Se introducía un gancho de metal largo por las fosas nasales para romper el cráneo y extraer el cerebro, que se retiraba en pequeños fragmentos.
2. Remoción de los órganos internos
Se hacía una incisión en el abdomen y se retiraban pulmones, hígado, estómago e intestinos, que luego se trataban por separado en recipientes de tarso.
3. Desecación y embalsamado
El cuerpo se lavaba con agua y se cubría con una mezcla de natrón (carbonato de sodio) y sal, que absorbía la humedad. La desecación duró varias semanas.
4. Enjuague y aplicación de resinas
Tras el secado, se enjuagaba nuevamente y se impregnaba con resinas, aceites y especias aromáticas para inhibir la descomposición.
5. Envoltura en lino
Todo el cuerpo, incluida la cabeza, se envolvía con tiras de lino apretadas. Entre capas se colocaban amuletos y objetos religiosos que garantizaban la protección del difunto.
6. Toques finales
Se aplicaba una capa de resina fundida o alquitrán para sellar las vendas. La cara a menudo se cubría con una máscara o una representación del faraón para preservar su identidad.
7. Sepultura
La momia se introducía en un sarcófago y se depositaba en una tumba monumental del Valle de los Reyes, acompañada de ofrendas, joyas y objetos funerarios.
Gracias a este meticuloso proceso y a los materiales empleados, el cuerpo de Ramsés II ha permanecido notablemente conservado durante más de tres mil años, permitiendo a los arqueólogos estudiar la cultura, la historia y las costumbres funerarias del Antiguo Egipto.