Los romanos expandieron su dominio sobre un amplio y diverso conjunto de territorios. A continuación, se presentan las regiones y civilizaciones más importantes que fueron incorporadas al Imperio.
1. Italia
Comenzaron sus conquistas subyugando la península itálica, derrotando a tribus y ciudades como los latinos, etruscos, samnitas y galos, y estableciendo su hegemonía sobre Italia.
2. Grecia y el mundo helenístico
En los siglos II‑I a.C., los romanos se expandieron hacia el este, conquistando Grecia, Macedonia y gran parte del mundo helenístico. Vencieron a ciudades‑estado y reinos como los seléucidas y el Egipto ptolemaico, incorporándolos a la República.
3. Cartago y el norte de África
Tras una serie de guerras contra Cartago, conocidas como las Guerras Púnicas, para finales del III a.C. los romanos habían tomado Cartago y controlado el norte de África.
4. Hispania (Península Ibérica)
Durante varias décadas, conquistaron la actual España y Portugal, enfrentándose a tribus ibéricas como los lusitanos y celtíberos antes de consolidar su dominio.
5. Galia (actual Francia)
Julio César lideró la campaña de la Galia entre el 58 y el 51 a.C., derrotando a distintas tribus galas y asegurando el control romano sobre la región.
6. Britania
La conquista romana de Britania inició en el 43 d.C. bajo el emperador Claudio. Lograron someter gran parte de lo que hoy es Inglaterra y Gales, aunque encontraron fuerte resistencia de los celtas británicos y caledonios.
7. Dacia (actual Rumanía)
Durante el reinado del emperador Trajano, a principios del siglo II d.C., los romanos annexaron Dacia, al norte del Danubio, marcando la mayor expansión territorial del imperio.
Estos ejemplos ilustran la magnitud de las conquistas romanas, que convirtieron al Imperio en uno de los más extensos y poderosos de la historia.