Comercio y exploración
Los drakkars permitieron a los nórdicos viajar y comerciar con regiones tan lejanas como el norte de África, Oriente Medio e incluso América del Norte. También sirvieron para descubrir nuevas tierras y fundar asentamientos.
Guerra y conquista
Los barcos largos eran esenciales en las incursiones y campañas militares vikingas. Su velocidad y la capacidad de realizar ataques sorpresivos contra costas y poblados les daban una ventaja estratégica. Gracias a su escaso calado, podían adentrarse en ríos y aguas poco profundas, facilitando los asaltos al interior.
Transporte y comunicación
Además, los drakkars conectaban las distintas regiones del mundo vikingo, transportando mercancías, personas y mensajes. Su uso mantenía los lazos sociales y económicos entre los asentamientos.