Contexto histórico
Contrario a la creencia popular, Alejandro Magno no conservó el control de Persia después de sus conquistas. Tras su muerte en el 323 a.C., el vasto imperio quedó sin un heredero claro y fue dividido entre sus generales.
División del territorio persa
La región persa pasó a manos de Seleuco I Nicator, quien se proclamó soberano y fundó el Imperio Seléucida, una de las sucesoras más importantes del dominio macedonio.