Los principales cargos de Julio César
Julio César ocupó una serie de magistraturas y cargos militares que le permitieron ascender rápidamente en la política romana y consolidar su poder.
Cuestor (68 a.C.)
Ejerció como cuestor en la provincia de Hispania Ulterior (actual España). Era el primer paso de la carrera política tradicional.
Aedile (65 a.C.)
Fue elegido aedilis, encargado de organizar los juegos y festividades públicas en Roma. Sus lujosos espectáculos le granjearon gran popularidad.
Pontifex Maximus (63 a.C.)
Nombrado pontifex máximo, máximo sacerdote del culto romano y miembro del Colegio de Pontífices, posición de gran influencia religiosa y política.
Pretores (62 a.C.)
Sirvió como pretor, uno de los magistrados más altos, presidió juicios y se destacó por su capacidad jurídica y decisiones justas.
Propraetor de Hispania Ulterior (61‑60 a.C.)
Tras su pretorado, fue designado propraetor de Hispania Ulterior, donde dirigió exitosas campañas militares contra tribus locales.
Proconsul de la Galia Cisalpina y Transalpina (59‑49 a.C.)
Se le asignó la provincia de la Galia Cisalpina (norte de Italia) y, más tarde, la Galia Transalpina (actual Francia). Lanzó las Guerras de las Galias, conquistando vastos territorios y ampliando la República.
Dictador (49‑48 a.C.)
Después de cruzar el Rubicón en 49 a.C., marchó sobre Roma y asumió la dictadura, usando el poder para consolidar su autoridad y promulgar reformas.
Cónsul (48 y 46 a.C.)
Fue elegido cónsul en dos ocasiones, la magistratura suprema, compartiendo el cargo con sus aliados Marco Antonio y Lépido.
Imperator (46‑44 a.C.)
Recibió el título de imperator, que utilizó como parte de su nombre. Más tarde, este término se asociaría al cargo imperial del Imperio romano.