El Senado en la República Romana
El Senado (Senatus, literalmente “consejo de ancianos”) era una institución política clave de la República Romana. Se componía de un cuerpo de asesores nombrados por los censores, que servían de por vida.
Funciones principales
Los senadores aconsejaban a los magistrados, especialmente a los cónsules, y podían ser consultados antes de que un magistrado tomara decisiones importantes. Además, el Senado tenía la autoridad para:
- Emitir decretos (senadoconsultos) que, aunque no tenían fuerza de ley, guiaban la política estatal.
- Ratificar tratados internacionales.
- Supervisar la política exterior y la administración del Estado.
En resumen, ser senador significaba formar parte del círculo de poder que influía en la dirección del Estado romano.