
Introducción
La Crisis de los Misiles cubanos fue una serie de acontecimientos entre el 16 y el 28 de octubre de 1962 que enfrentaron a EE. UU. y la URSS por la instalación de misiles nucleares soviéticos en Cuba, llevando al mundo al borde de una guerra nuclear.
Antecedentes
Durante la década de 1950 EE. UU. ejercía una gran influencia sobre Cuba, que había obtenido su independencia de España en 1898. Tras la fuga de Fulgencio Batista el 31 de diciembre de 1958, el movimiento liderado por Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara tomó el poder en enero de 1959 y fue reconocido por Washington.
Las reformas agrarias de 1959 provocaron la nacionalización de compañías estadounidenses, entre ellas United Fruit. En respuesta, EE. UU. lanzó una serie de represalias que culminaron con la invasión fallida de la Bahía de Cochinos en abril de 1961, organizada por la CIA y compuesta mayormente por exiliados cubanos.
El presidente John F. Kennedy, sucedido a Eisenhower en 1961, autorizó la colocación de misiles Jupiter en Turquía e Italia y estableció un embargo contra Cuba en febrero de 1962.
Operación Anadyr y despliegue soviético
En mayo de 1962 Nikita Khrushchev ordenó la Operación Anadyr, enviando a Cuba 50 000 soldados, 36 misiles balísticos SS‑4, dos SS‑5 y cuatro submarinos, con el objetivo de disuadir una posible invasión estadounidense.
Los servicios de inteligencia estadounidenses detectaron incrementos en el tráfico marítimo soviético y en la actividad de aviones MiG sobre la isla, lo que aumentó la sospecha de una amenaza inminente.
Descubrimiento y bloqueo
El 14 de octubre de 1962 un avión U‑2 pilotado por el mayor Rudolf Anderson fotografió instalaciones de misiles SS‑4 en Cuba. Al día siguiente, el presidente Kennedy informó al país y solicitó a Khrushchev que detuviera la operación.
El 22 de octubre Kennedy anunció un “corte naval” (bloqueo) alrededor de la isla para impedir la llegada de armas ofensivas. La medida fue respaldada por la mayoría de los aliados de la OTAN, aunque Canadá mostró cierta reticencia inicial.
Durante los siguientes días los buques soviéticos fueron interceptados o forzados a retroceder. El 27 de octubre el avión U‑2 de Anderson fue derribado, lo que aumentó la tensión, pero también impulsó la disposición de Khrushchev a negociar.
Resolución
El 28 de octubre Khrushchev aceptó retirar los misiles cubanos a cambio de que EE. UU. garantizara públicamente no invadir Cuba y, en secreto, retirara sus misiles Jupiter de Turquía e Italia. El acuerdo fue negociado en gran parte por el embajador soviético Anatoli Dobrynin y el hermano del presidente, Robert Kennedy.
Se estableció también la famosa “línea directa” o “teléfono rojo” entre la Casa Blanca y el Kremlin para evitar futuros malentendidos.
Valoración y legado
La crisis se considera el punto álgido de la Guerra Fría y marcó el inicio de la fase de distensión (détente). Para Kennedy supuso un triunfo político, mientras que para Khrushchev representó una humillación que contribuyó a su caída en 1964.
El episodio se ha convertido en un caso de estudio clásico de teoría de juegos y de negociación internacional.
Línea de tiempo resumida
1959 – Revolución cubana y reconocimiento estadounidense.
1961 – Invasión de la Bahía de Cochinos; Kennedy asume la presidencia.
1962 – Instalación de misiles soviéticos; bloqueo naval; acuerdos de retirada.
1963 – Retiro de misiles Jupiter de Turquía e Italia; creación del “teléfono rojo”.
1964 – Destitución de Khrushchev.