Historia antigua

La estratega 'prima donna': trajes, zapatos, perfumes y nada de sustancia

La estratega  prima donna : trajes, zapatos, perfumes y nada de sustancia

Un general sin experiencia militar

Heinrich von Brill es una figura singular en la historia de la guerra mundial. No era militar, pero consiguió el rango de general al convencer a su soberano para que se lo concediera, con el fin de controlar el ejército. Durante treinta años gobernó la Sajonia, malversó la hacienda pública y debilitó al ejército.

Más conocido por su extravagancia que por su talento

Von Brill no destacó por habilidades políticas o militares. Su fama se basó en una colección desmesurada: 200 pares de zapatos, 802 camisones, 500 trajes, 102 relojes, 843 cajitas de rapé, 87 anillos, una vasta gama de perfumes, 1 500 pelucas, 29 carruajes y una importante colección de porcelanas chinas.

Rutina diaria de la moda

Cada mañana revisaba un álbum con ilustraciones a color de sus vestimentas para decidir qué ponerse. Solo después de decidir su atuendo se levantaba de la cama. A continuación elegía los accesorios del día: anillos, reloj, caja de rapé, peluca o sombrero.

El lujo nocturno

Antes de acostarse repetía el proceso para escoger el camisón de la noche. Gracias a la confianza que había ganado del incompetente gobernante de Sajonia, Augusto III, se otorgó a sí mismo un sueldo exorbitante de 67 000 taleros y desvió más de 5 millones de taleros del erario público para sus gastos personales.

Desinterés por el ejército y la administración

El único aspecto que no le importaba era el ejército y la administración, que quedaron en un estado de abandono. Sus decisiones erróneas en política interior y, sobre todo, exterior, desencadenaron la Guerra de los Siete Años en 1756 y la invasión sajona por el ejército prusiano de Federico el Grande.

El colapso sajón

El ejército sajón, incapaz de enfrentar a la máquina militar más avanzada de la época, se retiró derrotado al fuerte campamento de Pirna, donde finalmente se rindió. Von Brill abandonó Dresde con pinturas y porcelanas, pero dejó los archivos estatales al alcance del enemigo. Federico el Grande lo describió: "1 500 pelucas, pero sin cabeza". Von Brill murió en 1763, habiendo arrasado completamente con la Sajonia.