El equipo de protección del soldado romano se denominaba lorica. Existían varios modelos, cada uno adaptado a distintas funciones y rangos.
Lorica segmentata
Era el tipo más extendido. Consistía en pequeñas placas de metal unidas por correas de cuero o hierro, ofreciendo gran protección sin sacrificar la movilidad.
Lorica hamata
Formada por anillos de metal entrelazados. Aunque brindaba menos defensa que la segmentata, era más ligera y flexible, y la usaban con frecuencia las tropas auxiliares y la caballería.
Lorica squamata
Constaba de diminutas escamas metálicas cosidas sobre una base de cuero o tela. Su eficacia era comparable a la hamata, pero su fabricación era más costosa. Era típica de oficiales y caballeros.
Lorica musculata
Una sola pieza de metal modelada para seguir la forma del cuerpo. Proporcionaba la máxima protección, aunque era la más pesada y cara. La llevaban generales y altos mandos.