En la Edad Media cubrirse la cabeza era una cuestión de higiene, protección contra los insectos y el clima, y también de decoro. Las mujeres casadas, por ejemplo, no podían aparecer en público sin un velo o pañuelo. Con el paso de los siglos surgieron innumerables estilos, desde bonetes hasta velos. A continuación te mostramos una forma rápida y elegante de atar un pañuelo medieval.
Material necesario
Para este nudo solo necesitas un pañuelo. Si lo anudas correctamente permanecerá firme aun al moverte, sin necesidad de broches ni ganchos. Un tamaño de 180 × 50 cm es ideal para la técnica que describimos.
Cómo atar el pañuelo paso a paso
Paso 1
Coloca el pañuelo sobre la cabeza como muestra la imagen. Los dos extremos deben quedar con la misma longitud. Dobla ligeramente el borde largo hacia adentro, justo en la zona de la frente.
Paso 2
Gira los dos extremos hasta que la parte trenzada llegue a la barbilla.
Paso 3
Pasa los extremos por detrás de la cabeza, cruzándolos entre sí.
Paso 4
Desliza los extremos hacia adelante, por delante de la oreja, y crúzalos nuevamente sobre la frente. Luego introdúcelos bajo la hebra ya girada y, finalmente, asegura el pañuelo en la nuca introduciendo las puntas bajo la línea del cabello, quedando todo el tejido bien fijado.
¡Listo!
Otras opciones de tocado
El pañuelo es versátil: con él puedes crear diferentes estilos medievales, como el nudo que acabas de ver o un velo. En otro artículo del blog explicamos cómo hacer una banderilla.
También puedes optar por un bonete. Las coifas (coiffe o coif) eran usadas tanto por hombres como por mujeres y normalmente tenían dos lazos para sujetarlas bajo la barbilla, lo que sería la versión históricamente correcta. En eventos de recreación, sin embargo, se suelen llevar abiertas.
Por último, está la capucha, una especie de capucha que cubre hombros y cabeza, ideal para proteger del frío y la lluvia. En la Edad Media, las mujeres la usaban principalmente cuando viajaban.