En la Edad Media, el tocado era indispensable tanto para hombres como para mujeres. Además de proteger del polvo, los piojos y el clima, las mujeres casadas lo utilizaban como signo de modestia.
El banderín en la Edad Media
El banderín era una pieza de tela que se enrollaba alrededor de la cabeza, cubriendo el pelo y parte del rostro. Era habitual en el atuendo de las monjas, ya que se consideraba especialmente recatado. Su principal ventaja era que no requería agujas: si se enrolla bien, permanece en su sitio todo el día, con sólo pequeños ajustes. Se usó aproximadamente entre los siglos IX y XV, cambiando únicamente la forma de enrollado a lo largo del tiempo. En representaciones suele combinarse con un velo.
Cómo envolver un banderín medieval
Existen varias técnicas para atar un pañuelo al estilo medieval; el banderín es una de ellas. La tela se envuelve alrededor de la cabeza y la barbilla, dejando un extremo suelto a un lado. En nuestro taller utilizamos una pieza de 180 cm × 50 cm, que también puedes adquirir en la tienda. Para esta técnica no debe ser mucho más corta.
Una vez dominado el nudo, puedes ajustar la tensión a tu gusto: un banderín suelto no aprieta, pero requerirá ajustes más frecuentes.
Instrucciones en seis pasos
Paso 1
Coloca la tela abierta sobre la parte trasera de la cabeza, dejando ligeramente más largo el extremo que quedará suelto.
Paso 2
Introduce bajo la cabeza el lado que será el que cuelgue al final.
Paso 3
Levanta la parte enrollada y llévala hacia atrás, sobre la nuca.
Paso 4
Pasa la pieza superior sobre la frente mientras el otro extremo recorre la zona bajo la barbilla.
Paso 5
Intercambia los extremos: el que estaba bajo la barbilla sube y el que estaba sobre la frente baja.
Paso 6
Fija el extremo inferior en la parte trasera de la cabeza con una horquilla y suelta el extremo superior. ¡Listo!
Consejo: existen muchas variantes para atar un pañuelo medieval. Consulta nuestro artículo “Cómo atar un pañuelo medieval” para descubrir otras opciones.