La Rebelión del Whisky fue un levantamiento armado ocurrido en el oeste de Pensilvania en 1794, provocado por un impuesto federal a los licores destilados. Los agricultores de maíz, que convertían su excedente en whisky, se opusieron vehementemente a la medida.
Resistencia a la recaudación del impuesto
Los recaudadores se enfrentaron a una fuerte oposición de destiladores y granjeros que consideraban injusto el nuevo gravamen. Los rebeldes intimidaban y amenazaban a los funcionarios, dificultando la recaudación.
Formación de sociedades organizadoras
Para coordinar sus acciones, los insurgentes crearon agrupaciones como la Sociedad de Mingo Creek y los Whiskey Boys, que planificaban protestas y acciones contra el gobierno.
Protestas violentas
Los rebeldes emplearon la violencia y la intimidación para impedir la aplicación del impuesto. Atacaron a alguaciles federales, inspectores de ingresos y a otros oficiales encargados de la recaudación.
Azotar y emplumar
Como castigo, sometían a los recaudadores y funcionarios a la práctica de azotar y emplumar: los cubrían con alquitrán caliente y luego con plumas, provocando humillación y dolor.
Incursiones a destilerías
Se dirigieron contra destilerías que seguían operando pese al impuesto, destruyendo equipos y barriles de whisky para desincentivar el cumplimiento de la ley.
Convención de Pittsburgh
En septiembre de 1794, los rebeldes se reunieron en Pittsburgh para exponer sus quejas y planear una resistencia más organizada. Adoptaron resoluciones que declaraban inconstitucional el impuesto y exigían oposición armada.
Marcha sobre Pittsburgh
Tras la convención, marcharon hacia Pittsburgh, centro regional de la autoridad federal, con el objetivo de intimidar a los funcionarios y demostrar su fuerza.
Respuesta presidencial
El presidente George Washington respondió convocando milicias de varios estados para sofocar el levantamiento. Dirigió personalmente a las fuerzas federales que ingresaron al oeste de Pensilvania.
Acuerdo y rendición
Ante la abrumadora superioridad del ejército federal, los rebeldes se rindieron sin que se produjera un derramamiento de sangre significativo. Las negociaciones culminaron en un compromiso: el gobierno modificó parcialmente el impuesto y los insurgentes prometieron cesar su resistencia.
En conjunto, la Rebelión del Whisky combinó desobediencia civil, protestas violentas, ataques selectivos y una resistencia organizada contra el impuesto al whisky.