Historia antigua

Mikhail I Romanov y el nacimiento del ejército ruso moderno

Mikhail I Romanov y el nacimiento del ejército ruso moderno

Contexto histórico

Desde 1613, cuando el joven Mikhail I Romanov subió al trono, la cuestión de modernizar el ejército ruso se volvió imperativa. Los catorce años previos, conocidos como el «Tiempo de los Problemas» (1599‑1613), vieron a Rusia al borde del colapso: la muerte de Feodor I, el usurpador Boris Godunov y la ocupación de Moscú por fuerzas polacas.

Reformas militares de Mikhail I

Ante esta situación, el zar comenzó a reorganizar las fuerzas armadas siguiendo los modelos occidentales de la época. Los streltsy, el cuerpo de infantería creado por Iván el Terrible, permanecieron leales, pero el monarca decidió crear unidades adicionales.

Los regimientos Soldatski

En 1630 se formaron los dos primeros regimientos de «soldatski» (soldados). Cada regimiento constaba de ocho compañías de 120 mosqueteros y 80 saraceros, más una compañía de estado mayor de 176 hombres (coronel, mayor, capellanes, médicos y auxiliares). En 1632 se añadieron cuatro regimientos más, inicialmente comandados por oficiales extranjeros, que pronto fueron sustituidos por oficiales rusos.

Los uniformes, salarios y raciones coincidían con los de los streltsy, pero sus tácticas y equipamiento eran de estilo occidental. Los soldatski podían ocupar rangos de boyardo; al obtenerlo, los sirvientes eran liberados y recibían derechos de propiedad.

Caballería tipo occidental: los Reiters

Se crearon regimientos de caballería armada con pistolas, los llamados Reiters. Estos cuerpos también aceptaban a nobles y a sirvientes, y cada regimiento reunía alrededor de 2 000 hombres distribuidos en 12 compañías.

Los dragones

Durante el mismo periodo surgió el primer regimiento de dragones, formado por 12 compañías de 120 hombres cada una. Los dragones evolucionaron de los streltsy a caballo: se desplazaban montados pero combatían a pie.

El papel de los Streltsy

En aquel entonces los streltsy habían disminuido a apenas 8 000 hombres, pero su número volvió a crecer rápidamente frente a los enemigos del oeste (Polonia y Suecia) y del sureste (tartarios y turcos).