Práctica diaria de la religión
En el Antiguo Egipto la vida estaba impregnada de creencias religiosas. Los egipcios consideraban que sus dioses controlaban todos los aspectos de la existencia: el clima, las cosechas, la salud y la fertilidad.
Para honrarlos realizaban ofrendas de alimentos, bebidas e incienso, y dirigían oraciones pidiendo protección y ayuda. Los rituales y ceremonias se celebraban de forma regular, y era habitual que la población emprendiera peregrinaciones a los santuarios y templos sagrados.