El cultivo del trigo no tiene un único inventor; surgió gradualmente a lo largo de milenios mediante diversas prácticas agrícolas.
Primeros inicios en el Creciente Fértil
Alrededor del 10 000 a.C., en la región del Creciente Fértil —que abarca partes del actual Oriente Medio— los primeros asentamientos humanos empezaron a domesticar gramíneas silvestres, entre ellas especies de trigo salvaje.
Domesticación y mejora de la planta
Con el paso de los siglos, los agricultores seleccionaron los granos más prometedores y aplicaron técnicas de cultivo que favorecían la cosecha y la calidad. Este proceso de selección y cría condujo al desarrollo de variedades de trigo domesticado, precursoras de las que usamos hoy.
Difusión global
El conocimiento sobre el cultivo del trigo se extendió a otras regiones mediante migraciones, rutas comerciales y contactos culturales, convirtiéndose en uno de los alimentos básicos más extendidos del planeta.