El legado de Augusto en el calendario
Augusto, el primer emperador romano, dejó una huella duradera en la forma en que medimos el tiempo. En el año 46 a.C. introdujo el calendario juliano, un calendario solar de 365 días con un día adicional cada cuatro años (año bisiesto). Este sistema se utilizó en todo el Imperio romano y en gran parte de Europa hasta la adopción del calendario gregoriano en 1582.
Además, bajo su mandato se modificaron los nombres de varios meses. El mes de agosto lleva su nombre en honor a Augusto. Julio fue nombrado después de Julio César, su predecesor. Enero proviene de Jano (Ianus), el dios romano de los comienzos y los finales. Septiembre deriva del latín septem, que significa “siete”, pues originalmente era el séptimo mes del año romano.
Así, el calendario que usamos hoy conserva la influencia de Augusto y de otros líderes romanos, recordándonos su papel en la organización del tiempo.