Origen predominante
Entre 1870 y 1900 Estados Unidos experimentó una gran ola migratoria. La gran mayoría de los llegados provenían del sur y este de Europa: Italia, Polonia, Rusia, el Imperio austrohúngaro y otras naciones del sureste europeo.
Los inmigrantes italianos y polacos representaron una parte importante del flujo. En contraste, la llegada de personas procedentes del norte y oeste de Europa, que había sido dominante en décadas anteriores, disminuyó notablemente.
Este periodo marcó un claro cambio en los países de origen de los nuevos residentes estadounidenses.