Historia antigua

Le Mans: un episodio oscuro y sangriento de la Revolución Francesa

Le Mans: un episodio oscuro y sangriento de la Revolución Francesa

Contexto

En 1793 los realistas de la región de Vendée combatían ferozmente a las tropas leales a la República al inicio de la Revolución Francesa. En este conflicto civil se registraron atrocidades por ambos bandos. Lo ocurrido en Le Mans, antes y después del enfrentamiento, recuerda de forma escalofriante las prácticas de los campos de exterminio alemanes.

La llegada de la "Armada Católica y Realista de Vendée"

Durante el invierno de 1793 la situación de la Armada Católica y Realista de Vendée era desoladora. Apenas 15 000 hombres, mal equipados, raquíticos y hambrientos, acompañados por sus familias igualmente famélicas –un total cercano a 20 000 personas– luchaban contra los ejércitos republicanos, la disentería y el tifus.

El 10 de diciembre de 1793 este ejército alcanzó la ciudad de Le Mans con la esperanza de encontrar alimento. Los realistas se dispersaron por la ciudad sin adoptar medidas de seguridad.

La emboscada republicana

Dos días después, tropas republicanas de 20 000 hombres bajo el mando de los generales Ustermann y Miller se dirigieron a la ciudad. El general realista Henri de Vergier los detectó, abandonó Le Mans con 3 000 hombres y los emboscó en un bosque cercano. Los republicanos, desprevenidos, cayeron en la trampa; los pocos realistas que sobrevivieron huyeron cuando llegaron refuerzos.

El asalto y la masacre

Superados en número, los republicanos tomaron la ciudad y persiguieron a los realistas atrapados. Al anochecer, los demócratas ingresaron sin encontrar resistencia organizada. Gracias al valor de de Vergier, algunos realistas lograron escapar, pero la mayoría quedó atrapada.

Los que quedaron, sin esperanza, combatieron hasta el día siguiente, pero cada edificio donde se resistían fue derribado por los cañones republicanos. Los supervivientes que salieron de las casas en llamas –hombres, mujeres y niños– fueron entregados y masacrados sin piedad.

Los republicanos admitieron haber matado entre 2 000 y 5 000 combatientes y civiles, pero el número real de muertos se estima en 15 000 personas, según los supervivientes.

Los testimonios describen bayonazos contra mujeres y niños, ejecuciones brutales de guerreros rivales y lanzamientos de personas a los escombros en llamas. Las revoluciones suelen alimentarse de sangre, pero en Le Mans los republicanos superaron cualquier precedente de ferocidad, convirtiéndose en la masacre más grande, proporcional a su duración, de la Revolución Francesa.