Orígenes y nombre de la operación
En 1970, la CIA y el BND firmaron un acuerdo ultrasecreto en Múnich, convirtiéndose en socios de lo que la CIA llamó el “truco del siglo”. El BND denominó la operación “Rubicon” y la CIA “Minerva”. El caso salió a la luz gracias al programa ZDF 2, al Washington Post y a la televisión suiza SRF.
La compra encubierta de Crypto AG
El pacto consistió en la adquisición conjunta de Crypto AG, la principal empresa suiza de cifrado y codificación de la época. Sus clientes, más de 120 países, utilizaban sus equipos para proteger las comunicaciones de embajadas, servicios y organismos gubernamentales.
Ni siquiera los 120 empleados de Crypto AG sabían que la compañía estaba controlada por servicios de inteligencia. A través de contactos en Siemens y de un despacho de abogados en Liechtenstein, los verdaderos dueños mantuvieron el secreto.
¿Quién sospechaba?
La Unión Soviética y China, que adquirían equipos de cifrado a otros proveedores, estaban al tanto de lo que ocurría con Crypto AG.
Clientes y usos del equipo
Entre los clientes de Crypto AG se encontraban Irán, Arabia Saudí y varios países de África y Sudamérica. Gracias a la “Operación Minerva” (o “Rubicon”), en 1989 EE. UU supo que el dictador panameño Manuel Noriega se ocultaba en la embajada del Vaticano en Ciudad de Panamá, equiparada con máquinas Crypto AG, poco antes de la intervención militar.
En 1986, el presidente Ronald Reagan recibió, con solo un día de retraso, pruebas de que el régimen de Gadafi había organizado el atentado contra una discoteca en Berlín, que dejó tres muertos y 200 heridos. La información llegó a EE. UU tras la vigilancia de la embajada libia en el entonces Berlín Este.
Impacto estratégico
Según el excoordinador de inteligencia alemán en la Cancillería, Bernd Schmittbauer, la Operación Rubicon hizo al mundo más seguro. Sin embargo, la red de vigilancia también permitió a BND y CIA conocer cuándo y dónde los regímenes latinoamericanos torturaban o asesinaban a opositores, o cuándo se tramaban golpes de Estado. No está claro si esa información llegó a la Casa Blanca o a la Cancillería.
Los datos recopilados ayudaron a Gran Bretaña en la Guerra de las Malvinas contra Argentina en 1982. Las revelaciones de medios alemanes, estadounidenses y suizos indican que también se espiaron a países miembros de la OTAN, como Italia, España e Irlanda.
Desenlace
Tras el fin de la Guerra Fría, el BND vendió su participación a EE. UU, que disolvió Crypto AG en 2018. Desde entonces, los servicios de inteligencia estadounidenses han centrado sus esfuerzos en alianzas con proveedores de telecomunicaciones digitales para la vigilancia.
Fuente: DW