Contexto histórico
En el siglo XVI Irlanda estaba dividida entre dos ramas distintas del cristianismo, a las que los cronistas latinos denominaban ecclesia inter hibernicos y ecclesia inter anglicos.
Iglesia irlandesa (ecclesia inter hibernicos)
Era la Iglesia católica que había llegado a la isla con San Patricio en el siglo V. Su máximo representante era el arzobispo de Armagh. Conservaba ritos, liturgia y costumbres propias, y celebraba sus misas en lengua irlandesa.
Iglesia inglesa (ecclesia inter anglicos)
Se trataba de la Iglesia protestante introducida tras la Reforma inglesa. Su autoridad recaía en el arzobispo de Dublín y seguía la doctrina y el libro de oración de la Iglesia de Inglaterra, usando el inglés como lengua litúrgica.
Diferencias principales
- Doctrina: la iglesia irlandesa mantenía la fe católica; la inglesa adoptó la teología protestante.
- Idioma: la irlandesa utilizaba el gaélico; la inglesa el inglés.
- Costumbres y tradiciones: cada rama conservaba ritos y prácticas propias que la diferenciaban claramente.
Consecuencias
Estas divergencias provocaron tensiones y conflictos duraderos. El gobierno inglés intentó suprimir la Iglesia católica irlandesa e imponer la protestante, lo que alimentó el descontento que desembocó en la rebelión irlandesa de 1641.