Libertad religiosa: Muchos de los primeros colonos de Connecticut eran puritanos que buscaban un lugar donde practicar su fe sin restricciones. Creían en la separación entre iglesia y estado y deseaban fundar una sociedad basada en sus principios religiosos.
Oportunidad económica
Connecticut ofrecía posibilidades en la agricultura, la pesca y el comercio. Sus suelos fértiles y su extensa costa lo hacían ideal para el cultivo y la captura de pescados. Además, estaba situado en rutas comerciales clave, facilitando el intercambio de mercancías con otras colonias y con el extranjero.
Libertad política
Fue una de las primeras colonias en crear un gobierno representativo, permitiendo a los colonos participar en la toma de decisiones. La Asamblea General, elegida por los habitantes, promulgaba leyes que regulaban la vida colonial.
Disponibilidad de tierras
La abundancia de terrenos libres atrajo a quienes deseaban poseer su propia propiedad. El gobierno colonial concedía tierras a quienes se comprometían a construir viviendas y cultivarlas.
Vínculos familiares
Muchos llegaron para reunirse con familiares que ya se habían establecido. Las comunidades estrechas brindaban sentido de pertenencia y apoyo a los recién llegados.
Movilidad social
La sociedad conecticutense permitía ascender social y económicamente mediante el trabajo duro y la determinación, ofreciendo a los colonos la oportunidad de mejorar su posición.