Expansión del cristianismo en el Imperio Bizantino
El cristianismo comenzó a difundirse por todo el Imperio Bizantino durante el siglo IV d.C. La fe se consolidó como religión oficial en el año 380, cuando el emperador Teodosio I emitió el Edicto de Tesalónica, declarando el cristianismo niceno como la única religión permitida.
Este reconocimiento impulsó la organización de la Iglesia ortodoxa y favoreció la construcción de numerosas basílicas y monasterios, marcando el inicio de una profunda transformación cultural y social en el territorio bizantino.