Historia antigua

¿Cómo describían la brujería las personas entre los siglos XVI y XVII?

Definición de la brujería

En los siglos XVI y XVII la brujería se concebía como el uso de poderes sobrenaturales, generalmente vinculados al Diablo, con fines malévolos. Se creía que las brujas habían celebrado un pacto con el demonio, entregándole su alma a cambio de habilidades como causar enfermedades, dañar a otros o manipular el clima.

Vínculo con la herejía

Esta visión estaba estrechamente ligada a la herejía, es decir, a doctrinas consideradas contrarias a la enseñanza cristiana. Las prácticas asociadas a la brujería se percibían como idolatría porque supuestamente implicaban la adoración del Diablo.

Persecución y juicios

La creencia en la brujería se extendió ampliamente, desencadenando la persecución de innumerables inocentes. A menudo se acusaba a mujeres curanderas, herbalistas, pobres o marginados, simplemente por ser diferentes.

El apogeo de la caza de brujas se alcanzó a finales del siglo XVII, con juicios masivos en Europa y el famoso proceso de Salem (1692‑1693) en la colonia de Massachusetts, que culminó en la ejecución de miles, mayormente mujeres.

Declive de la creencia

En el siglo XVIII la creencia en la brujería empezó a menguar, al sustituirse por explicaciones científicas de los fenómenos naturales. No obstante, persecuciones esporádicas continuaron en algunas regiones hasta el siglo XX.