Abdicación de D. Pedro I (1831)
El 7 de abril de 1831 D. Pedro I renunció al trono brasileño en favor de su hijo, Pedro de Alcántara, de apenas cinco años. La decisión se produjo tras la pérdida de apoyo de la élite brasileña, conocida como el “Partido Brasileño”, y después de la derrota en la Guerra Cisplatina, que había deteriorado la economía del Imperio.
El descontento se manifestó en la “Noche de las Botellas”, enfrentamientos entre el “Partido Brasileño” (oposición a Pedro I) y el “Partido Portugués” (defensores del monarca) en Río de Janeiro, lo que aceleró la abdicación.
Inicio del Periodo de Regencia (1831‑1840)
Según la Constitución de 1824, el heredero no podía asumir el trono antes de los 18 años, por lo que el país quedó bajo la autoridad de regentes. Mientras tanto, el joven príncipe fue tutelado por José Bonifácio, quien lo preparó para su futuro reinado.
División del periodo
- Regencia Triunvirato Provisional (1831)
- Regencia Triunvirato Permanente (1831‑1835)
- Regencia Única de Padre Feijó (1835‑1837)
- Regencia Única de Araújo Lima (1837‑1840)
Grupos políticos
Durante la Regencia surgieron tres corrientes que, al final, se consolidaron en los dos grandes bloques del Segundo Reinado: liberales y conservadores.
- Liberales exaltados: defendían el federalismo y mayor autonomía provincial. Entre sus representantes más influyentes estaban Cipriano Barata y José Bonifácio.
- Liberales moderados: monárquicos que apoyaban la coronación de D. Pedro II pero querían limitar el poder imperial. Padre Diogo Antônio Feijó era su principal figura.
- Restauradores: monárquicos que querían el regreso de D. Pedro I al trono. El grupo decayó tras la muerte de Pedro I en 1834.
Reformas y medidas destacadas
Entre las iniciativas más importantes de la Regencia se encuentran:
- Creación del Código de Procedimiento Criminal (1832), que amplió competencias de los juzgados de paz, introdujo el jurado para delitos graves y estableció el habeas corpus.
- Fundación de la Guardia Nacional (1831), un cuerpo armado de ciudadanos (21‑60 años) con derecho a voto, destinado a contener abusos gubernamentales y rebeliones.
- Aprobación del Acto Adicional (1834), que modificó la Constitución de 1824, anuló el Poder Moderador durante la Regencia y creó las Asambleas Provinciales, otorgándoles facultades fiscales y de nombramiento de funcionarios.
Rebeliones provinciales
El mayor poder delegado a las provincias provocó una serie de levantamientos locales, entre los que destacan:
- Cabanagem (Pará)
- Balaiada (Maranhão)
- Rebelión de los Malês (Bahía)
- Sabinada (Bahía)
- Rebelión de los Farrapos (Rio Grande do Sul)
Otras revueltas menores, como la Cabanada, la Revolución de Cuiabá y la Revolución de los Broom, también se produjeron en distintas regiones.
Fin de la Regencia y Golpe de la Mayoría (1840)
En 1837 Padre Feijó renunció y fue reemplazado por Pedro de Araújo Lima, cuyo gobierno marcó el retorno del conservadurismo y la centralización del poder mediante la Ley Interpretativa del Acto Adicional (1840).
Los conservadores impulsaron la anticipación de la mayoría de D. Pedro II. El “Golpe de la Mayoría” permitió que el joven monarca asumiera el trono a los 14 años, iniciando el Segundo Reinado.

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