Descubrimientos arqueológicos

Un cofre descubierto en China podría contener un hueso del cráneo de Buda

Descubrimiento en el templo Qixia

En 2010, arqueólogos que excavaban la cripta bajo el templo budista Qixia, en Nanjing, desenterraron una estupa que contenía restos humanos. Las inscripciones que la acompañan identifican a los difuntos como santos budistas y, entre ellos, un hueso parietal del cráneo que, según el texto, pertenecería al propio Siddhartha Gautama, el Buda.

Características de la estupa

La pieza está tallada en madera de sándalo y recubierta de oro, plata y piedras preciosas como ágatas y lapislázuli. Fue hallada dentro de una caja de hierro, a su vez contenida en un cofre de piedra mayor. La inscripción del cofre mayor data del reinado del emperador Zhenzong (997‑1022 d.C.) de la dinastía Song y menciona a los donantes, artesanos y al propio Deming, quien se autodenomina “Maestro de la Iluminación Perfecta, abad del monasterio Chengtian, portador de la Túnica Púrpura”.

La leyenda de la reliquia

Según el relato, el cuerpo del Buda fue cremado cerca del río Hirannavati en la India. El rey Ashoka (268‑232 a.C.) dividió sus restos en 84 000 partes y los repartió por el mundo budista. China recibió 19 fragmentos, entre ellos el hueso parietal. Este fragmento fue guardado en un templo que fue destruido hace unos 1 400 años; el emperador Zhenzong lo reubicó en la nueva cripta el 21 de julio de 1011, en una ceremonia solemne, dentro de un cofre dorado dentro de otro de plata, ambos decorados con lotos, fénix y aves guardianas.

Otros objetos encontrados

Junto al hueso, se hallaron tres frascos de vidrio y una caja de plata que contenían los restos de otros santos budistas. La cripta fue excavada por el Instituto Municipal de Arqueología de Nanjing entre 2007 y 2010. El hallazgo pasó desapercibido para la comunidad científica, aunque la supuesta reliquia fue exhibida en Hong Kong y Macao en 2012.

Contexto y controversia

No es la única supuesta reliquia budista encontrada en China; en años recientes se han reportado fragmentos de dedos y dientes atribuidos a Siddhartha Gautama. La identificación definitiva es difícil y, hasta ahora, depende principalmente de las inscripciones que acompañan a cada hallazgo.