Una obra enigmática de más de 400 metros
Con más de 400 metros de longitud, el Gran Serpent Mound es uno de los monumentos más misteriosos de Estados Unidos. Se sitúa en el condado de Adams, Ohio, y su nombre alude a la forma de serpiente que presenta: una cabeza triangular, un cuerpo ondulado y una espiral al final.
Sus dimensiones (411 m de largo, 6 m de ancho y 1,2 m de altura) lo convierten en el montículo efigio más grande del planeta. Los efigios son túmulos funerarios tallados con perfiles zoomorfos o antropomorfos.
Descubrimiento y primeros estudios
El sitio fue descubierto en 1846 por Ephraim Squire y Edwin Davis, quienes publicaron su primera descripción en el libro de 1848 Ancient Monuments of the Mississippi Valley, patrocinado por el Smithsonian Institution.
Aunque no se conoce la fecha exacta de su construcción, el consenso general lo sitúa como un monumento prehistórico. Los restos arqueológicos sugieren la presencia de un posible altar frente a la cabeza de la figura.
¿Quién lo construyó?
Las investigaciones han atribuido su origen a tres culturas indígenas diferentes:
- Inicialmente se pensó que pertenecía a la cultura Adena.
- En 1996, la datación por radiocarbono de carbones hallados en el interior lo ubicó alrededor del año 1070 d.C., época de la cultura Fort Ancient.
- Más recientes pruebas lo retroceden hasta el 300 a.C., lo que lo vuelve a asociar con la cultura Adena, que se extendió por el noreste de EE. UU. entre 1000 y 200 a.C.
En la década de 1880 se encontraron numerosas tumbas y restos humanos de la cultura Adena cerca del sitio, lo que sugiere una función funeraria. Sin embargo, dentro del montículo no se hallaron objetos típicos de esa cultura, por lo que la teoría dominante es que una cultura posterior reutilizó y amplió el lugar.
Según leyendas lenape e iroquesas, el montículo sería obra de los "Allegheny" o "Allegewi", supuestos habitantes del valle de Ohio antes de los Adena, aunque no existe evidencia arqueológica que respalde esa versión.
Interpretaciones del diseño
El cuerpo serpentino recuerda a efigios hallados en Escocia y en la provincia de Ontario, Canadá, pero destaca por su boca abierta, como si estuviera a punto de devorar el objeto circular que se encuentra frente a ella. Algunas interpretaciones consideran ese círculo como un huevo, otras como un símbolo solar o incluso como una pequeña rana.
En 1987, Clark y Marjorie Hardman propusieron que el círculo está alineado con el ocaso del solsticio de verano. Otros investigadores afirman que las curvas del cuerpo coinciden con alineaciones lunares y que el conjunto está orientado hacia los dos solsticios y los dos equinoccios anuales.
Alineaciones astronómicas y eventos celestes
Si la datación de 1070 d.C. fuera correcta, el monumento podría haber sido influenciado por dos fenómenos astronómicos:
- La luz de la supernova que dio origen a la Nebulosa del Cangrejo en 1054 d.C., visible durante dos semanas, incluso de día.
- La aparición de la Cometa Halley en 1066 d.C.
Otra hipótesis sugiere que la forma de la serpiente reproduce la constelación del Dragón, con la antigua estrella polar Thuban (Alpha Draconis) en el centro. Según sus defensores, esa alineación implicaría una construcción de hace unos 5 000 años, basada en la posición de la constelación en aquella época.
El astroblema bajo el montículo
El misterio no termina en la superficie: el Serpent Mound se erige justo encima de un astroblema, la depresión creada por el impacto de un meteorito hace aproximadamente 250 millones de años, según confirmaron geólogos de la Universidad de Glasgow en 2003.
Visita hoy
National Geographic incluyó al Serpent Mound en su lista de Maravillas del Mundo Antiguo. Actualmente, el sitio cuenta con un museo dedicado al monumento y a la cultura Adena, y es uno de los atractivos más visitados de la región.