Introducción
Cuando se menciona un buque de guerra llamado Olympias, un trirreme construido en el puerto de El Pireo, es inevitable evocar la famosa flota de Temístocles y su victoria en Salamina. Sin embargo, la Olympias no es una nave de la Antigüedad, sino una reconstrucción a escala real lanzada en 1987 y perteneciente a la Armada Helénica.
El trirreme en la historia naval
El trirreme era una embarcación propulsada por tres filas de remos en cada banda. Surgió a finales del séptimo siglo a.C., evolucionando del bireme y del pentecontera de cincuenta remeros. Su origen exacto sigue siendo objeto de debate; algunos lo atribuyen a Corinto, otros a Samos. Pronto se extendió por el Egeo y fue adoptado también por los persas.
Gracias a su velocidad y a su robustez, el trirreme podía embestir a los barcos enemigos con una proa reforzada llamada hypozoma, una gruesa cuerda tensada que mantenía la estructura del casco firme.
Características técnicas de un trirreme típico
Un trirreme podía alcanzar 16 nudos y llevaba a bordo a ciento veintiocho hombres: el trierarch (capitán y responsable financiero), el kibernet (timón), el proreus (oficial delantero), el keleuste (contramaestre), el pentekontarchos (intendente), un aulet (músico que marcaba el ritmo), unos doce marineros y 170 remeros (eretai) distribuidos en tres niveles – talamites, zigitas y tranitas – con la fila superior situada fuera del casco para no elevar demasiado la borda.
Diseño y construcción de la Olympias
El proyecto fue liderado por el ingeniero naval británico John Francis Coates, con la asesoría del historiador John Sinclair Morrison y del especialista Charles Willink. Basándose en textos clásicos, representaciones artísticas y restos arqueológicos, fundaron el Trireme Trust y, con el apoyo financiero de la Armada Helénica y la colaboración del banquero y escritor Frank Walsh, iniciaron la construcción en 1985.
Se emplearon maderas de pino de Oregón y roble de Virginia, junto al iroko para la quilla. El pico de bronce, de unos 200 kg, se modeló a partir de un ejemplar conservado en el Museo Arqueológico de El Pireo. Algunas técnicas tradicionales no pudieron replicarse; por ejemplo, para el hypozoma se optó por cables de acero, pues no se hallaron fibras adecuadas. Además, la altura promedio de los remeros modernos supera en 20 cm a la de la Antigüedad, lo que incrementó el peso total y redujo la velocidad máxima a 9 nudos, aunque la nave podía girar 180° en un minuto.
Dimensiones y pruebas de navegabilidad
La Olympias mide 40 m de eslora, 5,5 m de manga y tiene un calado de 1,25 m. Cuenta también con dos mástiles para la navegación a vela. Las pruebas realizadas con tripulantes voluntarios, aunque menos experimentados que los antiguos marineros, demostraron que las descripciones de autores como Tucídides sobre la capacidad de los trirremes no estaban exageradas.
Servicio y legado
Desde su puesta a flote, la Olympias ha participado en numerosos actos oficiales, entre ellos el traslado de la antorcha olímpica de Keratsini a El Pireo para los Juegos de 2004. Si bien nunca volverá a la batalla, es fácil imaginarla formando parte de la “pared de madera” que Temístocles aconsejó construir en la bahía de Salamina, rodeada de naves persas en llamas.
Hoy la Olympias se encuentra atracada en el Parque de Navegación Tradicional del barrio costero de Palaio Faliro (Atenas), donde se exhibe al público. Aunque ya no surca los mares, sigue formando parte activa de la Armada griega, conservando su estatus de buque en servicio.