Un hallazgo inesperado en Lant Street
Un equipo de arqueólogos del Museum of London ha desenterrado 22 esqueletos en el cementerio romano de Lant Street (Southwark, Londres), datado entre los siglos II y IV d.C. De los 22 restos, dos presentan rasgos que sugieren un origen asiático, posiblemente chino.

Análisis isotópico y morfológico
La arqueóloga Rebecca C. Redfern, responsable de la excavación, realizó análisis isotópicos de estroncio y oxígeno en el esmalte dental, junto con estudios de la morfología craneal. Los resultados indican que seis individuos pasaron su infancia fuera de Britania: cuatro procedían del norte de África y dos mostraron isotopías compatibles con la zona de China.

¿Cómo llegaron a Britania?
En el siglo II d.C. los romanos conocían la existencia de la lejana “Serica” (China) a través de intermediarios persas y de la Ruta de la Seda. El comercio de seda y otros bienes lujosos cruzaba la India y Asia Central, pero no hay evidencia clara de contactos directos. Si los esqueletos pertenecen realmente a personas de origen chino, su presencia desafiaría los esquemas tradicionales del intercambio romano‑asiático.

Debate científico
Expertos como la bioarqueóloga Kristina Killgrove (Universidad de Florida) advierten que los métodos comparativos de antropología forense tienen limitaciones y pueden introducir sesgos. Solo el análisis genético definitivo podrá confirmar o descartar el origen chino de los restos.
Contexto histórico: Roma en Britania
Tras los fallidos intentos de Julio César (55‑54 a.C.), el emperador Claudio conquistó Britania en el 43 d.C., estableciendo una ocupación que perduró hasta el siglo V. El ejército romano, compuesto por legiones como la II Augusta y la IX Hispania, desembarcó con cerca de 40.000 soldados, dejando una huella cultural y material que aún se estudia.