Metodología del estudio
Utilizando un protocolo desarrollado en la Universidad de Colonia, un equipo de investigadores logró reconstruir la colonización de Europa por los humanos modernos. Analizaron datos de sitios arqueológicos que abarcan desde el norte de España hasta la Europa Central y Oriental, una zona rica en hallazgos paleolíticos.
Resultados principales
Los resultados, publicados en PLoS ONE en febrero de 2019, indican que la población de cazadores‑recolectores aurignacianos, entre 33 000 y 42 000 años atrás, rondaba una media de 1 500 individuos, con un límite superior de 3 000 y un límite inferior de 800 personas.
Se identificaron cinco áreas con poblaciones viables de al menos 150 habitantes:
- España norteña: ~260 personas
- Sueste de Francia: ~440 personas
- Bélgica: ~210 personas
- Parte de la actual República Checa: ~170 personas
- Cuenca alta del Danubio: ~140 personas
Estos núcleos poblacionales estaban separados por aproximadamente 400 km, un patrón constante en todo el continente. En torno a ellos existían asentamientos menores, que no podrían sostenerse de forma independiente, pero que mantenían contactos intensos con los centros principales. Los investigadores los describen como asentamientos cíclicos y estacionales, situados a unos 200 km de distancia, habitados por grupos de cazadores‑recolectores que se desplazaban regularmente entre diferentes hábitats, lo que permitió una ocupación estable pese a la escasa densidad demográfica.

Densidad poblacional
La densidad estimada para Europa Occidental y Central durante el período aurignaciano era de 0,103 personas por cada 100 km².
En la fase subsiguiente, el Gravetiano, la organización socioespacial del Aurignaciano se consolidó y la población creció, pasando de 1 500 a 2 800 individuos, incrementándose también la densidad.