Hace algún tiempo dedicamos un artículo a los enigmáticos tambores de Folkton, hallados en la tumba de un niño neolítico. Ya señalábamos lo raro de estos objetos, descubiertos en 1889 cerca de Folkton, en North Yorkshire: no se ha encontrado nada similar en ningún otro sitio europeo y su función sigue sin conocerse.
Descripción de los tambores
Se trata de tres cilindros sólidos de piedra caliza, con diámetros de entre 12 y 15 cm y alturas de 8 a 12 cm. Presentan grabados geométricos y antropomorfos; la parte superior está decorada con círculos concéntricos y, en dos de ellos, aparecen pares de ojos estilizados que parecen representar una cara humana. Los expertos los datan entre 2600 y 2000 a.C., aproximadamente la misma época que Stonehenge.
Hipótesis tradicionales
Al encontrarse en la tumba de un niño, se ha especulado sobre una posible relación con la infancia, la transición a la adultez o el estatus social del fallecido. Sin embargo, hasta la fecha no existe una teoría concluyente que explique su uso.
Nuevo estudio: unidades de medida neolíticas
Un reciente trabajo, publicado en el British Journal for the History of Mathematics por investigadores de las universidades de Londres y Manchester, propone que los tambores funcionaban como unidades de medida estandarizadas en la construcción de Stonehenge y otros monumentos británicos.
Según los autores, los constructores neolíticos (4000‑2500 a.C.) podían envolver una cuerda alrededor del cilindro para obtener longitudes precisas. Las decoraciones exteriores, afirman, podrían ser códigos que indican rotaciones o instrucciones de medición.
Dimensiones y secuencia armónica
El tambor mayor tiene una circunferencia cercana a los 3 metros; los tamaños disminuyen de forma regular en los otros dos, creando lo que los autores describen como una secuencia matemática armónica. Esta gradación deliberada permitiría utilizarlos como estándares lineales de medida.
Implicaciones de su hallazgo en una tumba infantil
El hecho de haber sido encontrados junto a un niño no descarta las teorías anteriores sobre su vínculo con el crecimiento o el ciclo vital, sino que añade una capa más de complejidad al misterio.
Fuentes
Los tambores de tiza de Folkton y Lavant: dispositivos de medida de la época de Stonehenge (Anne Teather, Andrew Chamberlain, Mike Parker Pearson) / IFLScience