Reccópolis
En 578 el rey Leovigildo, último monarca ario que surgió del colapso del Imperio Romano de Occidente, quiso demostrar su independencia tanto de los merovingios como de los bizantinos. Adoptó símbolos imperiales, acuñó monedas con su nombre y, sobre todo, fundó una nueva ciudad.
Situada en el Cerro de la Oliva, a 1,5 km de Zorita de los Canes (Guadalajara), la urbe se llamó Reccópolis (en latín Recópolis). Los estudiosos no coinciden si el nombre proviene de su hijo Recaredo o de rexopolis, “ciudad del rey”. Leovigildo modeló su trazado siguiendo el de Constantinopla, con murallas de puertas monumentales, acueducto, iglesias y un palacio real que ocupaba 33 ha.
Tras la conquista musulmana el plano urbano se mantuvo, pero en el siglo IX la población se trasladó a Zorita de los Canes y la ciudad quedó en desuso, sirviendo como cantera. Un breve repoblamiento cristiano entre finales del XI y principios del XV no impidió su abandono definitivo.
El sitio fue descubierto en 1893 por el arqueólogo Juan Catalina García López; las excavaciones sistemáticas comenzaron en 1945 bajo Juan Cabré. Se hallaron torres cada 30 m en las murallas, mercados, barrios residenciales y la ceca donde se acuñaban monedas. El palacio, de dos plantas, estaba unido a una capilla palatina de estilo bizantino, y el acueducto es el único de época visigoda que se conoce.
Hoy Reccópolis forma parte de un Parque Arqueológico con museo y centro de interpretación abierto al público.
Victoriacum
En 581, tres años después de fundar Reccópolis, Leovigildo fundó otra ciudad tras derrotar a los vascones. Según el Chronicon de Juan de Biclaro (c. 589), la urbe se llamó Victoriacum.
La ubicación exacta sigue sin estar clara. Algunos investigadores relacionan el nombre con la actual capital de Álava, Vitoria; otros lo asocian con el yacimiento romano de Iruña‑Veleia, a 10 km al oeste de Vitoria. No se han encontrado restos visigodos en Álava que confirmen la hipótesis, por lo que el debate se mantiene en el terreno etimológico.
Curiosamente, cuando Sancho VI de Navarra fundó la ciudad de Vitoria en 1181 (antes llamada Gasteiz), la denominó “Nueva Vitoria”, lo que podría aludir, aunque sea de forma indirecta, al supuesto Victoriacum visigodo.
Oligicus / Ologite (Olite)
En 621, tras la muerte del rey Sisebuto y el breve reinado de su hijo Recaredo II, el trono quedó en manos de su tío, el general Suintila. Ese mismo año Suintila venció a los vascones y, utilizando a los cautivos como mano de obra, fundó una nueva ciudad que Isidoro de Sevilla llamó Oligicus u Ologite, correspondiente a la actual Olite, en Navarra, a 42 km al sur de Pamplona.
El objetivo era crear una línea de fortalezas frente a los vascos, junto a Vitoria. Durante mucho tiempo la afirmación de Isidoro fue aceptada sin cuestionamientos, pero excavaciones recientes revelaron muros romanos y abundantes epigrafías que demuestran que Olite tiene origen anterior. En 2011 apareció una inscripción en Sansomain (15 km de Olite) que, según el profesor Javier Velaza, se traduciría como “Olite nuevo por el rey Suintila”.
Baiyara
El Kitab al‑Rawd al‑Mitar, diccionario geográfico de Al‑Ándalus escrito entre los siglos XIII y XV, menciona que el rey Recaredo fundó la ciudad musulmana de Baiyara. Isidoro de Sevilla repite la información en el libro XV de sus Etymologies.
La ubicación exacta sigue siendo desconocida, aunque la hipótesis más aceptada la vincula con Montoro, en la provincia de Córdoba (antigua Epora romana). Según una teoría, el castillo de Montoro se construyó reutilizando los restos de Baiyara, y el topónimo derivaría de Monte Goþorum, “Monte de los godos”.