Contexto del Imperio Gupta
El Imperio Gupta, que floreció entre el 320 y el 550 d.C., fue uno de los mayores imperios de la historia de la India, abarcando el norte del subcontinente y lo que hoy son Pakistán y Bangladesh.
Durante su apogeo la dinastía Gupta impulsó avances culturales y científicos, además de un prolongado periodo de paz y prosperidad. Este esplendor se vio truncado a mediados del siglo VI.
Invasiones y crisis anteriores
Alrededor del año 500, los hefalitas, también conocidos como los hunos blancos, invadieron el imperio desde el norte. Aunque fueron desviados hacia el sur en el 528, los daños provocaron un declive económico y social que, según la versión tradicional, habría precipitado la desintegración final del imperio.
Descubrimiento de los sedimentos
El arqueólogo Shanker Sharma, del Archaeological Survey of India, inspeccionó los principales yacimientos arqueológicos de Bihar y el este de Uttar Pradesh. En todos ellos encontró depósitos de limo de entre 0,6 y 2,5 metros de espesor, señal de inundaciones catastróficas que afectaron a gran parte del territorio gupta.
Sharma presentó sus hallazgos en una conferencia internacional organizada por la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich en Nueva Delhi, a principios de febrero. Los sedimentos se localizaron en el corazón de las llanuras aluviales del Ganges.

Ejemplos de los estragos
En Balirajgarh, distrito de Madhubani, se halló una fortificación de muros de 7 metros de altura. El limo superó esa altura e inundó el asentamiento, dejando una capa de 1,7 metros de lodo dentro de la fortaleza.
En otros sitios, como la estupa de Kolhua en Vaishali o el sitio de Panr en Samastipur, los depósitos varían entre 1 y 2,5 metros y se observa una ausencia de ocupación humana durante varios siglos posteriores.
Consecuencias para el budismo y la historiografía
Las inundaciones no solo debilitaron al Imperio Gupta, sino que también provocaron un declive del budismo. El monasterio de Kolhua quedó enterrado bajo una gruesa capa de sedimento, y los monasterios que dependían de los pueblos desaparecidos entraron en rápido abandono. El monje chino Hiuen Tsang, que visitó la región alrededor del 630 d.C., describió en su diario los monasterios de Pataliputra, Rajgir, Vaishali y Kesaria como desiertos.
Aunque historiadores como Vijay Kant Thakur ya habían sugerido que inundaciones y fenómenos bioclimáticos podrían haber contribuido al colapso gupta, ahora se cuenta con evidencia material que respalda esas hipótesis.
Según Sharma, los próximos pasos de la investigación deben esclarecer si las inundaciones fueron provocadas por lluvias extremas, deslizamientos de tierra o terremotos que alteraron el cauce de los ríos.