Descubrimientos arqueológicos

Sutton Hoo regresa: “The Dig”, uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo XX

El descubrimiento del túmulo‑barco de Sutton Hoo (Reino Unido) en 1939 es el eje central de la película The Dig, disponible en Netflix. Esa excavación revolucionó la visión que teníamos de la llamada "Edad Oscura" británica.

Sutton Hoo regresa: “The Dig”, uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo XX

Una hebilla de oro, obra maestra del siglo VII, decorada con intrincados motivos de criaturas entrelazadas.

Desde el 29 de enero de 2021, Netflix estrena The Dig, una versión romántica del descubrimiento realizado por el arqueólogo autodidacta Basil Brown en el sitio de Sutton Hoo, a orillas del río Deben, en Suffolk, la costa este de Inglaterra. Adaptada de la novela de John Preston (2007) y dirigida por el australiano Simon Stone, la película cuenta con Ralph Fiennes como protagonista y relata la excavación de una nave funeraria anglosajona del siglo VII. Así lo recuerda Sue Brunning, curadora de colecciones europeas de la Alta Edad Media del British Museum.

Huella del túmulo‑barco de Sutton Hoo, descubierta en 1939. Crédito: Twitter

El sepulcro alberga el tesoro de una figura poderosa cuyo hallazgo dejó perplejos a los investigadores: en la cámara colapsada se encontraron 263 objetos, desde una impresionante espada ceremonial de hierro con escenas de combate, hasta adornos de escudo y piezas de orfebrería con influencias celtas, anglosajonas y mediterráneas. Entre los hallazgos destacan una hebilla de oro con motivos vegetales, monedas merovingias y una lira de madera de arce. Estos descubrimientos cambiaron radicalmente la comprensión del periodo que va desde el siglo V (tras la retirada romana) hasta el siglo X (llegada de los vikingos), a menudo denominado "Edad Oscura".

Excavaciones de Sutton Hoo en 1939 y imágenes de la película "The Dig". Crédito: Twitter

Lejos de los calificativos de oscuridad, los objetos revelan intercambios asombrosos a larga distancia: los granates que adornan el casco de hierro y una correa de cloisonné provienen de Sri Lanka; una bandeja de plata es de Constantinopla; los betunes y fragmentos textiles proceden del Cercano Oriente, probablemente Siria. Hoy gran parte de este tesoro se exhibe en el British Museum de Londres.

Las condiciones que permitieron el hallazgo del túmulo‑barco

Sutton Hoo regresa: “The Dig”, uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo XX

Recreación del entierro del barco en Sutton Hoo (Suffolk), probable tumba del rey Raedwald, siglo VII. Crédito: Sipa

En la víspera de la Segunda Guerra Mundial, Edith Pretty (1883‑1942), propietaria de la finca de Sutton Hoo (interpretada por Carey Mulligan), observó los altos montículos cubiertos de hierba. Intrigada, contactó al arqueólogo local autodidacta Basil Brown (1888‑1977), interpretado por Ralph Fiennes, para que iniciara las excavaciones. En 1938 los primeros montículos resultaron estar saqueados, pero en mayo de 1939 Brown comenzó a trabajar en el mayor de ellos. En pocos días se percibió la huella de una nave de 27 m; la madera había desaparecido, pero las filas de remaches y la impresión del casco permanecían. El 21 de julio de 1939 se descubrió la cámara funeraria repleta de tesoros.

Sutton Hoo regresa: “The Dig”, uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo XX

El casco de Sutton Hoo, uno de solo cuatro cascos anglosajones completos que sobreviven. Crédito: SIPA

El legado del tesoro y su destino

En aquel momento no se encontraron restos óseos; fueron los trabajos de 1963‑1971 los que confirmaron la presencia de un esqueleto. La identidad del difunto sigue sin resolverse, aunque la hipótesis más aceptada lo sitúa como el rey Raedwald de East Anglia, gobernante de origen sueco que murió alrededor del 624.

Sutton Hoo regresa: “The Dig”, uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo XX

Correas de cloisonné con granates, técnica de orfebrería que englobaba piedras semipreciosas. Crédito: SIPA

La película muestra también el enfrentamiento entre Basil Brown y los arqueólogos de la Universidad de Cambridge, como Charles W. Phillips (interpretado por Ken Stott), que intentan excluir al aficionado. Esa tensión refleja el marcado contraste de clases en la Inglaterra de la época. Tras concluir las excavaciones, Edith Pretty, según la legislación vigente, donó el tesoro a la nación. Con la amenaza de bombardeos, los objetos fueron ocultados temporalmente en una sección inactiva del metro de Londres (entre las estaciones Holborn y Aldwych).

Sutton Hoo regresa: “The Dig”, uno de los mayores hallazgos arqueológicos del siglo XX

Tapa de una bolsa de cuero que contenía monedas de oro francas. Crédito: SIPA

Los análisis continúan revelando detalles: en 2014, un estudio del Journal of European Archaeology mostró que los 25 granates del casco tenían diferentes niveles de brillo, lo que algunos expertos interpretan como una alusión al dios Odin, que sacrificó su ojo izquierdo por sabiduría. Hoy está claro que Sutton Hoo y sus 18 montículos forman una necrópolis de la élite anglosajona, un descubrimiento que The Dig narra sin los clichés de las típicas aventuras cinematográficas, ofreciendo una visión profunda y cautivadora.