Descubrimientos arqueológicos

Figuras raras del dios cananeo Baal y un becerro de bronce hallados en Israel

Descubrimiento arqueológico en Khirbet el‑Rai

Un equipo de arqueólogos de la Universidad Macquarie (Australia) desenterró artefactos de aproximadamente 3.300 años en una ciudad perdida que se cree vinculada al rey David.

Figuras de Baal y el becerro de bronce

Entre los hallazgos destacan una figurilla rara del dios cananeo Baal, representado en actitud de golpear a sus enemigos, y un becerro de bronce. También se encontraron dos sellos y cerámica cananea y filistea decorada del siglo XII a.C.

La figurilla de Baal está parcialmente conservada; lleva un sombrero alto, con el brazo derecho levantado y el izquierdo extendido, posiblemente sosteniendo una lanza.

Figuras raras del dios cananeo Baal y un becerro de bronce hallados en Israel

Contexto bíblico

Los arqueólogos atribuyen el sitio a la antigua ciudad filistea de Ziklag, mencionada en el Libro de Samuel. Según la Biblia, Ziklag fue entregada al rey David por el filisteo Achish de Gat mientras huía del rey Saúl. Tras la muerte de Saúl, David se proclamó rey en Hebrón y Ziklag quedó bajo el control del incipiente reino de Judá.

Las excavaciones revelaron estratos que van del siglo XII al X a.C., mostrando los cimientos cananeos de la ciudad. Se hallaron evidencias de un gran incendio: ladrillos de barro quemados, ceniza blanca, madera carbonizada y numerosos vasos de cerámica destruidos, lo que coincide con el relato bíblico de una incursión amalecita.

Figuras raras del dios cananeo Baal y un becerro de bronce hallados en Israel

Importancia del hallazgo

El debate sobre la ubicación exacta de Ziklag ha abarcado hasta 12 posibles sitios. Garfinkel y el co‑director Dr. Kyle Keimer, de la Universidad Macquarie, consideran que la evidencia recopilada otorga a Khirbet el‑Rai la mejor probabilidad de ser la ciudad bíblica perdida.

El yacimiento ha producido una gran variedad de objetos: cerámica cananea de alta calidad, recipientes para aceite y vino, depósitos de sílex para cuchillas de hoz, inscripciones, lámparas de aceite, un santuario portátil y una gran punta de bronce.

Se identificaron edificios monumentales superpuestos y varias viviendas domésticas. El primer edificio monumental fue destruido, conservando una sala con huesos carbonizados y objetos cultuales de origen cipriota. La arquitectura y los hallazgos menores indican la presencia de una sociedad sofisticada con conexiones internacionales durante la Edad del Hierro, contrario a la visión anterior de asentamientos dispersos y modestos.