Descubrimientos arqueológicos

Descubren los valores matemáticos de los signos fraccionarios en la escritura lineal A de la Creta minoica

Antecedentes

Un estudio reciente del equipo de la Universidad de Bolonia, publicado en el Journal of Archaeological Science, arroja nueva luz sobre el sistema de fracciones minoico, uno de los enigmas más destacados de la escritura numérica antigua.

Hace unos 3 500 años la civilización minoica de Creta desarrolló un sistema de escritura silábica llamado Lineal A. Lo utilizaban para inscribir ofrendas en santuarios, adornar joyas y, sobre todo, para la administración de sus centros palaciegos.

Hoy en día el guion sigue sin descifrarse plenamente y contiene un complejo sistema de notación numérica que incluye signos para números enteros y fracciones (1/2, 1/4, 1/8, etc.). Mientras los números enteros fueron identificados hace décadas, el valor exacto de los signos fraccionarios ha sido objeto de debate.

Metodología

Según la investigadora principal, Silvia Ferrara, profesora del Departamento de Filología Clásica y Estudios Italianos de la Universidad de Bolonia, "nos propusimos resolver el problema combinando líneas de investigación rara vez vinculadas y un análisis paleográfico detallado de los signos y sus métodos de cálculo. De esta forma accedimos a la información desde una nueva perspectiva".

El proyecto europeo INSCRIBE (Invention of Signs and Their Beginnings), liderado por la Dra. Ferrara e integrado por Michele Corazza, Barbara Montecchi, Miguel Valério y Fabio Tamburini, aplicó una estrategia que une el estudio formal de los signos, su uso en inscripciones y técnicas estadísticas, computacionales y tipológicas para asignar valores matemáticos a los signos fraccionarios de Lineal A.

El equipo analizó las reglas que regían los signos en tablillas de arcilla y otros documentos contables. Dos problemas habían entorpecido el desciframiento: la mayoría de los textos con sumas fraccionarias y totales registrados estaban dañados o resultaban ambiguos, y algunos signos mostraban usos contradictorios, lo que sugiere una evolución del sistema. Por ello, se centraron en documentos fechados entre ca. 1600‑1450 a.C., periodo en el que el sistema numérico se usó de forma homogénea en toda Creta.

Resultados

Para determinar los posibles valores de cada signo fraccionario, se descartaron resultados imposibles mediante métodos computacionales. De casi cuatro millones de soluciones potenciales, se redujo el conjunto comparando las fracciones con aquellas comunes en la historia mundial (datos tipológicos) y aplicando pruebas estadísticas. Posteriormente, se emplearon criterios de integridad y coherencia del sistema fraccionario, lo que condujo a la identificación de los valores más plausibles con el menor número de redundancias.

El modelo que emergió establece como fracción mínima 1/60 y permite representar la mayoría de los valores del tipo n/60, demostrando una notable capacidad de precisión.

Implicaciones

Este descubrimiento explica cómo la escritura Lineal B, adoptada por la posterior cultura micénica griega (ca. 1450‑1200 a.C.) a partir de Lineal A, reutilizó algunas de estas fracciones para expresar unidades de medida. Por ejemplo, el signo minoico para 1/10 fue adaptado como unidad de capacidad para medir productos secos, equivalentes a 1/10 de una unidad mayor, evidenciando una continuidad histórica en el uso de fracciones entre dos culturas distintas.

Conclusiones

La investigación muestra que la combinación de métodos tradicionales y modelos computacionales puede impulsar avances significativos en la resolución de preguntas aún sin respuesta sobre escrituras antiguas no descifradas.